Tal vez no te lo has planteado pero usar madera para construir tu casa es una forma ideal de ahorrar energía eléctrica y mantener tu vivienda aislada y caliente durante todo el año. En Maderas Besteiro te contamos cómo este material puede hacer que ahorres en tu factura energética. Toma nota.

Con la madera en tu hogar podrás renunciar a la calefacción en invierno y al aire acondicionado en verano porque lograrás mantener una temperatura estable en el interior durante todo el año. Por tanto, reducirás tu huella energética y ahorrarás dinero.

La madera es uno de los aislantes térmicos más importantes que existe. Si te planteas usar madera en la construcción de tu vivienda, puedes comenzar por el exterior y construir la estructura con un buen aislamiento térmico para el exterior (SATE). Se trata de un sistema de paneles de fibra de madera que van colocados en la estructura de la vivienda. Este sistema, además de ser sostenible, evita puentes térmicos y garantiza que la fachada sea impermeable y respire, por tanto es un gran aislante y te permitirá un gran ahorro energético.  Además, es importante prestar atención a la cubierta que debe tener entre 20 y 30 cm de espesor, ya que por la cubierta podemos tener más entradas y salidas tanto de frio como de calor.

Una pared externa construida usando solamente madera puede tener la mitad de grosor que una pared de hormigón o ladrillo y seguir ofreciendo el doble de aislamiento térmico. De aquí surge el concepto de “casa pasiva”.Se trata de un tipo de construcción que aparece en Alemania a comienzos de los 90. Combina un consumo de energía muy bajo o nulo que ofrece una temperatura ambiente durante todo el año sin necesidad de calefacción. Esto además se consigue por un precio muy asequible que permite amortizar la diferencia de inversión con respecto a un edificio normal en un plazo muy corto de tiempo. La Directiva Europea pretende que en 2020 todos los edificios nuevos tengan un consumo de energía casi nulo.

Los edificios pasivos utilizan recursos de la arquitectura bioclimática combinada con una gran eficiencia energética. Este tipo de edificios aprovechan al máximo la luz y la radiación solar, con un altísimo aislamiento y una renovación del aire a través de un sistema de ventilación con un recuperador de calor. Y aquí la madera tiene mucho que ver. Pino, abeto, teca o maderas tropicales son los tipos más recomendables y más resistentes para los exteriores de las viviendas.

La madera es además un material higroscópico. ¿Qué significa esta propiedad? Que si la tratas correctamente, es capaz de absorber naturalmente la humedad ambiente. Ahorrarás el uso de deshumificadores y mantendrás siempre un grado de humedad apropiado en tu hogar. Además de ahorrar energía tu casa estará mejor acondicionada para tu salud ya que respirarás mejor.

 La baja concentración de CO2 reduce la sensación de cansancio, algunas dolencias como dolores de cabeza, irritación en ojos, nariz, garganta, sequedad del sistema respiratorio y algunas enfermedades.

Debemos recordar que el CO2 almacenado en la madera no se libera a la atmósfera a lo largo de la vida inicial del producto y tampoco después, a través de la reutilización y el reciclaje. Vuelve finalmente a la atmósfera mediante incineración para conseguir energía o mediante la descomposición.

Para lograr una casa aislada y de bajo consumo, apuesta por la madera. Si tienes dudas de cómo hacerlo nuestro equipo de profesionales te puede aconsejar. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el teléfono 982 284 455 o en el mail: correo@mbesteiro.com. ¡Estaremos encantados de ayudarte!