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Si hay un país donde la madera está muy presente en su patrimonio arquitectónico es Noruega. Allí podemos encontrar múltiples ejemplos de iglesias de la Edad Media que han sido construidas con este material. Sin duda, la mejor conservadas de ellas es la Iglesia de Borgund, un templo levantado a finales del siglo XII. Es de tipo Stavkirke, nombre con el que se conoce a un tipo determinado de templos cristianos, que fueron muy comunes en el norte de Europa en el pasado, pero actualmente sólo los podemos encontrar en Noruega. Gracias a su asombroso diseño y su cercanía a uno de los fiordos más extensos, la Iglesia de Borgund es uno de los destinos más visitados.

Noruega no es el único país con templos construidos en madera. Si visitamos Ikaruga, en Japón, podremos encontrarnos otra de las construcciones de madera más conocidas del mundo: Hōryū-ji. Se trata de un templo budista que fue designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993. Consta de varias partes, de las cuales, la pagoda fue terminada alrededor del año 700, lo que la convierte en uno de los edificios de madera más antiguos del mundo. El gobierno japonés considera a Hōryū-ji como tesoro nacional, y no es para menos, puesto que se cree en la posible existencia de un espacio para reliquias bajo la misma. No obstante, la entrada a visitantes no está permitida.

Siguiendo con edificios religiosos, nos vamos a Sudamérica. Concretamente en Paramaribo, capital de Surinam, encontramos una de las catedrales de madera más grandes de este continente: la Catedral de San Pedro y San Pablo, situada en el centro histórico de la ciudad. Data de 1885, pero fue restaurada recientemente, por lo que los visitantes actuales podrán disfrutar de una colorida fachada, amarilla y azul.

Y si ahora miramos al futuro… Cambiaríamos de temática, pero no de material. Un poco más cerca de aquí, en Viena, capital de Austria, se planea construir un edificio únicamente con madera producida en el país, más concretamente de haya y pícea. La presencia de la madera y la instalación de paneles solares harán que éste sea pasivo en cuanto al consumo de energía. ¿Qué lo haría especial? Cuando se termine, en el año 2018, sus 84 metros lo convertirían en el edificio más alto construido con madera.